Argentina 2007
Recuerdo que en los tableros de dibujo de la oficina de mi padre solía garabatear sus infinitas hojas blancas, y que antes de ir al Jardín ya tenía profesora de dibujo. Vale reconocer que el estímulo lo recibí de mi madre. En verdad, al no continuar con la empresa de mi padre, hice la propia. Pareciera que la labor ‘artística’ transita por un camino opuesto al de ‘editor’. Si bien términos como ‘gerenciamiento’, ‘planificación’, ’administración de recursos’, son poco usuales en el campo de las Artes, otros, propios de ella como ‘misión’, ‘creatividad’ y ‘espíritu soñador’, hoy son corrientes en el ámbito empresario. Mientras que el dibujo es una labor ‘solitaria’. La de editor ‘me obliga’ a trabajar en equipo, a interactuar y coordinar equipos amén de acercar íntereses (a veces contrapuestos). Si con el dibujo se expresan necesidades propias. Con las revistas se estudia y analiza cuál será la herramienta gráfica más conveniente para el aprendizaje de los conocimientos que se publican. Creatividad e innovación. Calidad y seriedad periodìstica. Y sobre todo, se responde a una ‘misión’ y ‘servicio’... que cada obra como en cada revista publicada exista una constante superación.
revistaleotaxi@yahoo.com.ar - http://daniel-prandi.neurona.com

Argumentación de la Serie Sillas y Sillones

Sentado en una silla puedo pensar y recordar... puedo viajar. Revivir vivencias pasadas como imaginar las futuras. Puedo proyectarme... el tiempo y el cansancio propio de este viaje no me apurarán... pues estoy sentado.

Sentado en una silla puedo leer, estudiar y aprender.

En la imagen de alguién sentado en una silla... se dibuja la silueta de alguien que observa... no es pasiva su actitud, por el contrario, mira lo que sucede, analiza y saca sus conclusiones.
Puede que este quieto por sus recuerdos: por lo que ilusionó ser y no fué... o inquieto por el siguiente segundo. Sí, puede que proyecte nuevos encuentros y en ello, planifique próximos movimientos.

Si bien en una silla se puede amar y ser amado, no es un objeto que se comparta.
Para el diálogo se requiere que el otro, también tenga su silla.
Este estar... uno frente al otro, es lo que cuenta!... sentarse, revela una primer mutua predisposición a compartir... miradas, gestos o palabras.
En definitva... una mutua contención de nuestros afectos y emociones.
Eso es una silla.

Un cuarto con una silla... es un lugar de paso.
Con dos o mas... es un espacio para el encuentro.
En esa línea, mi primer imágen y recuerdo es ‘Último tango en París’... aunque no eran necesarias las sillas, ese mismo espíritu impregna el aire, la luz y el espacio.
Si es un lugar de paso... no se vive allí. Se esta poco tiempo... tal vez horas.

No hay libros, no hay cuadros ni plantas. No hay espejos.

Cúando entra? cúando sale? es el mismo horario siempre? de día o de noche?. No, no hay registro del tiempo más que el que nos revela el sol y su luna. Se estima que de noche... cuando su silueta se pierde entre las sombras, el silencio es más profundo y la observación más aguda y así, su soledad pasa desapercibida.Compensa tamaña situación... los encuentros que se esfuman tras la delatadora luminosidad del día.
...
A un año de la Serie ‘Sillas y Sillones’... su argumentación. Septiembre 2002

lunes, 9 de julio de 2007


50. Pimientos
de la Serie de Sillas
y Sillones
Gràfito làpiz Color
200 mm. x 140 mm.
Soporte en Papel Shoeller
de 200 grms.
Precio de Venta
U$S 1.100.-

1 comentario:

pepe rulo dijo...
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